Bolkenstein ataca de nuevo

De este modo, sectores esenciales como la cultura, la educación, los cuidados sanitarios y todos los servicios que dependen de los sistemas nacionales de protección social podrían verse sometidos a las mismas formas de competencia económica que las mercancías.
Tal evolución conllevaría irremediablemente una deterioración de los sistemas legales de pensiones, ayuda social o cobertura de atención sanitaria en beneficio de los sistemas privados. Asimismo, provocaría la desregulación de nuestros sistemas educativos y acabaría con toda forma de diversidad cultural. Por otra parte, la aplicación de esta directiva provocaría un replanteamiento de los derechos de los trabajadores, tal y como se recogen en las leyes nacionales de los países de la Unión Europea.
http://www.stopbolkestein.org/
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